Podolsky: “Había asumido la muerte. Me preparé para morir”

Esas fueron las palabras de uno de los testigos que declaró en una nueva audiencia en el Tribunal Oral en lo criminal  Nº 1 de La Plata. La complicidad de los médicos, las visitas de un rabino  y las confesiones escalofriantes de torturas y tormentos.

Por Secretaría de Prensa

APDH La Plata

(03MAYO2010) Una extensa jornada se vivió en las instalaciones de la Ex – Amia con declaraciones de testigos que dejaron en claro las condiciones deplorables en que soportaban los años de dictadura en la Unidad carcelaria Número 9 de La Plata. Desde los diversos métodos de tortura de las autoridades hasta la confabulación implícita de los médicos.

Pedidos y rechazos

En primer lugar, el abogado de la querella representante de la APDH La Plata Dr. Oscar Rodríguez hizo una petición con respecto al testimonio de Álvarez (semana pasada) sobre el médico imputado Enrique Corsi. Expresamente Rodríguez pidió que funcione un señalamiento para enviar antecedentes para la instrucción y ampliación de requerimiento fiscal para una nueva causa y para la causa residual de Unidad 9.

Seguido de esto, el abogado de la defensa Dr. Gliemo, que tiene como clientes a los imputados Cosso, Romero, Ríos, Rebaynera y Basualdo pidió para todos ellos excepto Rebaynera la excarcelación porque la “prisión preventiva no debe comportarse como principio de pena” según argumentó.

El fiscal Dr. Molina se opuso al pedido de excarcelación y solicitó la prórroga de prisión preventiva debido a la gravedad y complejidad de los hechos, aspecto que generó el rechazo de la defensa. “Culminada la etapa de plenario el riesgo de fuga de los imputados es mayor”, arguyó Molina.

 Morgodoy: “Estuve en los pabellones de la muerte”

A las 11 horas pasó a declarar el testigo Julio César Morgodoy Carecce, nacido en Montevideo (Uruguay) y secuestrado a los 25 años en Capital Federal. Luego de pasar por diversos centros clandestinos fue derivado a la Unidad 9 el 5 de enero de 1976, donde expresó que el 24 de marzo comienza a cambiar el trato y señaló el 22 de agosto como una fecha clave. “Íbamos a hacer homenaje a los compañeros de Trelew pero comenzaron con la represión, y nos llevaron a las celdas de aislamiento”.

El testigo detalló luego los hechos de la requisa del 13 de diciembre de 1976 cuando asumió la dirección de la unidad carcelaria el Dr. Dupuy. “Nos hacían desnudar y pasar en fila india mientras nos pegaban desde todos lados. Sabíamos que era la bienvenida del Director”, dijo. 

En 1977 lo llevan al pabellón II denominado “de la muerte” tras enterarse los guardias que el testigo encabezó con tres compañeros la vigilancia de Martela, un supuesto “buchón”. Ahí se alojaban los militantes del PRT- ERP al cual Morgodoy formaba parte. Según el testimonio ya se había cobrado la vida de los detenidos Cabo y Pirles

Sobre situaciones cotidianas del penal, Morgodoy mencionó que “Cada vez que lloviznaba, el guardiacárcel Raúl Rebaynera ponía música clásica (Beethoven o Bach) y salía a `cazar’, como él decía. Nos sacaba de las celdas y nos llevaba a los calabozos de castigo para golpearnos. `Si te doy 15 trompadas y no gritás, te volvés a la celda. Sino te quedás 15 días’, te decía”

El caso del peluquero denominado “Gonzalito” era otra situación de expresión, a la que el testigo afirmó que mientras le cortaba el pelo les daba información de la cárcel, pero les afirmaba que “iban a morir todos”.

Según les afirmaban los policías, el objetivo era que los detenidos salgan “locos, putos o con las patas para adelante”. Al respecto, durante la declaración se hizo saber de las desapariciones de Georgadis, Rappaport, Carranza, Segalli y de Jorge García, al cual Morgodoy aseguró que su verdadero nombre era Mario Eugenio Petigiani.

Luego de una extensa declaración, Morgodoy se paró por orden del juez y reconoció a los imputados Rebaynera, Peratta, Dupuy y Romero.

Con respecto a los médicos esgrimió: “Todos le teníamos terror porque eran torturadores. Ningún médico si veía la situación se podía bancar lo que pasaba, así que los tipos preguntaban si estábamos bien y se iban. Personalmente no quería ningún medicamento porque era peor”.

 Podolsky: “Me han golpeado mucho por mi condición de judío”.

Jorge Ernesto Podolsky fue el segundo en declarar en el día de la fecha. Vale destacar que Ingresó al Pabellón 2 de la Unidad 9 el miércoles 27 de octubre de 1976 hasta el 2 de diciembre de 1978, cuando fue trasladado a la Unidad Nº 2 de Sierra Chica conforme surge en su legajo criminológico Nº 20.189 del S.P.B

Junto con el interno Eduardo Zavala, fue uno de los más castigados en la requisa del 13 de diciembre de 1976.

El testigo pudo reconocer tras pararse y mirarlos a los imputados Dupuy, Vega, Acuña, Rebaynera, Fernández y al médico Favole.

Pese a recibir la visita de la Cruz Roja Internacional, los métodos de tortura y tormentos se siguieron cometiendo explayó el testigo ante la atenta mirada del Juez Rosansky.

Sobre los médicos: “Sabían perfectamente lo que estaba pasando”

La primer declaración que sorprendió fue con respecto a la confesión que le hizo un médico: “Con respecto al peritaje del cuerpo de Georgadis, me dice que le tuvo que dar un diagnóstico de suicidio, sin importar lo que sucedió e ignorando los hechos”

Al respecto es útil mencionar que según Podolsky el Dr. Favole tenía una mirada asesina, y daba una atención desastrosa ya que para ellos los detenidos “no eran seres humanos”.

Sobre las torturas recibidas

“Cuando les decía que el origen de mi apellido era polaco, me decían que era una raza inferior y que debía recibir peor castigo”, indicó. Minutos después admitió que se había preparado para morir porque veía como iban cayendo sus compañeros y como se daban las reglas del juego en la unidad carcelaria.

Podolsky declaró que uno de los que más le pegó fue el “nazi” Rebaynera: “Era perverso y disfrutaba pegar. Tenía una fijación por el miembro, y me pedía información con una Gilette en mano porque de lo contrario me amenazaba con cortármelo”. Aspecto por el cual le valió la imposibilidad de orinar al cabo de una semana por los tormentos psicológicos recibidos.

“Había otra forma de torturar. Cuando hacía flexiones me pegaba con zapatillas en la planta de los pies”, dijo, y agregó: “me preguntaba después de todo si seguía siendo socialista, y ante la respuesta positiva me decía que no iba a salir vivo”.

El “machado” Fernández era otro de los que lo torturaba, y el testigo aseguró que practicaba karate con él. Además, el declarante supo que Fernández había matado a golpes a un preso y que Peratta estaba involucrado en torturas a un compañero mediante el uso de agujas debajo de las uñas.

Por último, Podolsky hizo mención sobre la visita semanal de un rabino los primeros meses de la dictadura. “Estaba muy asustado, pero solo decía que venía a traer la palabra de Dios y que no era ni un Juez, ni político, ni abogado”, concluyó.

Villanueva: “Todos fuimos golpeados en la Requisa del 13 de diciembre”.

Ernesto Fernando Villanueva fue el tercer testigo en prestar declaración ante el Tribunal  Oral en lo Criminal Nº 1.

 A fines de octubre del `76 es trasladado junto con otras cien personas desde la cárcel de Devoto a la Unidad Penal Nº 9 de La Plata.

 “Nos ubican en pabellones, en ese momento mi compañero de celda era Podolsky” mencionó el testigo.

También hizo referencia  a la requisa del 13 de diciembre como un “hecho violento” en el cual los agentes del servicio penitenciario se ensañan con Podolsky, quien  recibe una fuerte paliza junto con comentarios antisemitas.

 El testigo se refirió al supuesto traslado de Dardo Cabo y Rufino Pirles, quienes son sacados de la Unidad cerca de la noche, algo que al testigo le llamó la atención. “A la mañana siguiente  leemos el diario una noticia que decía que dos presos que habían sido  trasladados, habían intentado fugarse a la salida”.

 Frente a los hechos, la conclusión de los presos fué complotarse  para que, en caso de que vinieran con intención de trasladar a alguno, “este resistiera individualmente”.”En caso de querer matar a algún compañero, lo tendrían que hacer dentro de la cárcel”, indicó Villanueva.

 Con respecto al asesinato de Horacio Rapaport y Ángel Georgiadis, el testigo recordó que Dupuy cita a Horacio Crea, otro detenido dentro de la Unidad, al cual le informa que “lo que ha ocurrido son órdenes que recibo”.

 El declarante se refirió a un hecho puntual que, a su juicio, impidió que se siguieran cometiendo asesinatos. Un familiar se contacta con Emilio Bignone (Ex -presidente del CELS, Ex funcionario en Naciones Unidas), quien tenia una relación muy importante con la prensa norteamericana.

 Es así que Bignone es entrevistado por un periodista para el  diario Washington Post. En dicha  nota, hace mención a los asesinatos ocurridos en el penal, a la vez que  adelanta que las próximas victimas serían  Horacio Crea, Jorge Taiana y Villanueva.

 “Las muertes pararon por algún tiempo. A ese periodista le debo la vida”, mencionó.

 Con respecto a los imputados, se refirió al oficial Guerrero como la persona que lo torturaba y es así que cuando la Cruz Roja Internacional visita la Unidad, Villanueva lo denuncia ante los representantes del organismo.

 En referencia a  los imputados recordó a Rebaynera, Acuña, Ríos, Fernández, Peratta como agentes del servicio penitenciario.

 Martínez: “No era un régimen de recuperación, sino un régimen de destrucción”.

 Carlos Alberto Martínez fue otro de los testigos que brindó declaración en la audiencia.

Mencionó que es detenido en Octubre de 1974 y que para el año 1976 es trasladado a la Unidad 9 donde lo alojan en el pabellón Nº 13.

 Identificó al oficial Peratta como la persona que ordenaba y coordinaba las golpizas. Por otro lado, hizo alusión a un oficial que lo golpeaba con cierta técnica, “parecía ser que tenía habilidades en boxeo”, indicó.

 Ante la solicitud del Tribunal de identificar a los imputados el testigo se paró y señaló a Peratta, Dupuy, Rebaynera y Basualdo como los principales responsables de los vejámenes que recibió.

 En referencia a los médicos del penal dijo:” Médico o no médico, uno veía un carcelario”.

 Otro ejemplo que muestra la mezquindad de los agentes, es la anécdota que mencionó Martínez: “Todas las noches durante dos años nos pasaron una canción de Roberto Carlos que decía “le agradezco al señor por un día más”.

 Horacio Alejandro Micucci

Nació en Quilmes el 31 de julio de 1945, era militante del PCR, de profesión bioquímico.

La noche del lunes 12 de mayo de 1975 Micucci salió en el Citroën de su esposa de una reunión en la casa del arquitecto Guillermo Guerini alrededor de las 23 horas. En la esquina de las calles 41 y 15 un Torino blanco lo interceptó y varias personas lo apuntaron con sus armas, sensibilizado por el asesinato de su compañero de militancia, Enrique Rusconi, el 7 de diciembre anterior, salió de su auto y comenzó a correr cuando fue alcanzado por un golpe con la culata de una pistola que lo lastimó pero no logró derribarlo, Micucci ingresó a un restaurante y gritó durante unos veinte minutos por lo que el grupo “oficializó” su detención presentándose como un comando de la Policía Federal de la Delegación La Plata a cargo del Principal Fontana, deteniéndolo y arguyendo una causa por “tenencia de munición de guerra, una pistola 22 y posesión de barras de `gelamón’“, conducido a la Delegación Federal de La Plata y sin que se realizara jamás una investigación. Al día siguiente de su detención cuatro compañeros salieron a realizar pintadas por su liberación siendo secuestrados, asesinados y arrojados sus cadáveres en Berisso, ellos eran Ana María Cameira, David Leiser, Herminia Ruíz y Carlos Polari.

El Fiscal, Argentino Giubiler, no creyó en la veracidad del supuesto testigo presentado por la Federal durante la detención y pidió que declare por qué estaba en ese lugar, pidiendo a la vez su sobreseimiento, el Juez Carlos Luís Molteni cambió al Fiscal, el segundo fiscal lo acusó mientras Micucci fue puesto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional al margen de la causa, no obstante la causa siguió su curso resultando absuelto, sin embargo el viernes 16 de mayo de 1975 Micucci pasó a integrar la población de la Unidad Penitenciaria Nº 9 de La Plata. El jueves 22 de mayo era asesinado su compañero, Guillermo Guerini.

Ingresó a la Unidad 9 el 16 de mayo de 1975, según surge de la ficha criminológica Nº 148.393 del S.P.B donde se aprecia que no estuvo en la Unidad 9 entre el miércoles 2 y el lunes 7 de agosto de 1978, semana en la que fue llevado al centro clandestino de detención ubicado en Arana donde padeció tormentos. También fue víctima de la requisa del 13 de diciembre de 1976. El 23 de mayo de 1979 Horacio Micucci salió en libertad.

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La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos La Plata es una organización no gubernamental cuyos objetivos son: Defender los Derechos Humanos en su acepción más amplia, contribuir a su enseñanza y a su difusión, dotar a esta temática de sólidos fundamentos jurídicos y académicos con una clara visión de futuro mediante la investigación y la docencia. Llevar adelante los reclamos de Memoria, Verdad y Justicia para nuestro pueblo. Llevar adelante el Juicio por la verdad, iniciado junto a otros organismos y particulares en 1998 ante la Cámara Federal de La Plata y a las causas penales derivadas del Juicio por la Verdad.

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