Un juicio que empieza su recta final

 

En la vuelta a los testimonios luego de quince días declararon entre otros  la socióloga Daroqui y  la ex esposa de Jorge Taiana, quién contó la gestión que realizó el periodista Rodolfo Walsh para evitar males mayores en el penal. El lunes tomarán la palabra los imputados Jurío y Rebaynera.

POR SECRETARÍA DE PRENSA

APDH LA PLATA

(3AGOSTO2010) Cada vez son menos los testigos que quedan para que los once policías y tres médicos acusados de crímenes de lesa humanidad en la Unidad 9 durante la dictadura sean juzgados por el Tribunal presidido por el Juez Rosansky. En la jornada de hoy se sumaron nuevos aportes de detenidos, testigos directos y la especial mención de la una socióloga de basta trayectoria en la investigación de las cárceles.

  “Rodolfo Walsh me dio un contacto clave”

 Graciela Iturraspe es la ex – esposa de Jorge Taiana y fue la anteúltima en declarar en la jornada del martes. Fue detenida en 1975 junto a el Ex Canciller de la Nación y su hijo de un año de edad, mientras estaba embarazada. Estuvo diez  horas en Coordinación Federal, donde le dijeron “que no iba a sobrevivir más allá del mes”, pero luego fue liberada.

En febrero de 1976 nace su hija, y a principios de abril es detenido quién era su suegro, el Doctor Jorge Taiana (padre del ex – canciller). La testigo contó en su declaración que su hijo cuando tenía cuatro años decía: “voy a estar preso como papá y mi abuelo y voy a esperar que vos me visites”.

A partir de  1977 la madre del detenido Ricardo Roodriguez Saá le relataba a Iturraspe los hechos tal como lo decía su hijo, y además tenía relación con la mamá de Julio Urien.

“Además de la brutal requisa del 15 de diciembre de 1976, la primera semana de enero de 1977 se lo llama a Dardo Cabo y a Pirles”, expresó la testigo. Luego esgrimió: “Fueron llevados de manera brutal. Nos quedamos con una situación de inquietud que se reveló el día siguiente cuando nos enteramos que aparecieron muertos”.

A fin de enero son secuestrados Julio Urien y Juan Rapapport. Tiempo mas tarde lo matan a Angel Georgadis. Esto provocó que la testigo gestione una entrevista con Monseñor Tortolo para que vaya a visitar a los presos a la Unidad 9. “Me prometió interceder y dos días después fue a la Unidad Penitenciaria. Por teléfono me dijo que había estado con los capellanes de la cárcel”, agregó.

La situación provocó la atención de los presentes en la sala de la Ex Amia cuando Iturraspe cuenta que a través del recordado periodista Rodolfo Walsh hace un contacto con un periodista de Washington Post .

En el encuentro le relata los hechos y da la lista de los nombres de compañeros que estaban en los pabellones. En la primera quincena de febrero de 1977 se publica un artículo en página impar en parte inferior. Allí se denuncia la aplicación de la Ley de Fuga en la Unidad 9 y publica el nombre de los compañeros asesinados y los que aún quedaban allí. “Fue importante para evitar una posible masacre mayor”, indicó Iturraspe.

La liberación de Taiana y los efectos

“Tardamos tiempo en hablar de vivencias muy duras. Tras dos años de convivencia nos separamos. Nos costó encontrarnos como pareja y como familia”, mencionó la ex esposa de Jorge Taiana.

A principios de noviembre de 1982 le dan libertad vigilada, y a las semanas tocó el timbre de su  casa a la noche. “Durante todos esos años solo lo había visto en una ventana de vidrio y había perdido 30 kilos. Se le caían los pantalones”, arguyó la testigo.

Fueron varios años de detención en el que el padre de Graciela le enseñaba a Taiana los billetes porque habían cambiado dos veces en su diseño.

“Había mecanismos de humillación”

La socióloga Alcira Daroqui prestó declaración ante el Tribunal presidido por el Juez Rosansky y dejó impregnado sus pensamientos como una persona que investiga hace 22 años el sistema penal argentino y lucha por la vigencia de los derechos humanos con trabajos empíricos que aportan conocimiento e información.

En mayo había estado en la Cátedra Libre de Derechos Humanos que realiza la APDH La Plata en la Universidad Nacional de La Plata.

En su testimonio dejó en claro el sistema ejecutado por las fuerzas militares y policiales en la época de la dictadura como un vínculo de complementariedad. “Había dos regímenes: uno para presos sociales y otro para presos políticos”, afirmó la socióloga.

En su definición de tortura, la calificó como una práctica sistemática, regular y de intensidad física y psíquica con la intencionalidad de producir sufrimientos. Las más tradicionales fueron las de submarino seco, húmedo, golpizas y los correspondientes intentos de ocultamientos por parte de los ejecutores.

Al referirse al contexto hizo especial hincapié en la “construcción del enemigo” por parte de los integrantes del gobierno de facto, por el cual no debía tener derechos, no podía ser víctima y se debía marcar una simetría. “La intención era producir subordinación, mecanismos de humillación y el quiebre hacia el no sujeto”, declaró Daroqui.

Luego destacó tres finalidades de la tortura en las cárceles. Uno de primer grado, “conservadora”, para sacarle información a las víctimas; otra de segundo grado para marcar simetría entre unos y otros al definir el territorio; y la tercera en la interpretación de la cárcel como un “laboratorio” relacionado al positivismo criminológico en las prácticas violentas.

“Pensábamos la muerte a cada momento”

Hugo Santiago Colaore fue detenido el 13 de enero de 1976 y estuvo un mes desaparecido. “Pasé 15 días sin comer y tres sin tomar agua”, confesó. Luego fue legalizado en Devoto; en julio de 1976 llegó a Sierra Chica y arribó un año después a la Unidad 9 de La Plata.Vale destacar que el testigo era militante de la Juventud Peronista y de Montoneros.

Tras estar entre dos y tres días incomunicado dentro de la unidad, fue llevado con patadas y golpes de puños  al pabellón 16 A denominado “La Siberia”

Según manifestó Colaore, a los 10 días se empieza a sentir el régimen represivo, y va por primera vez a los chanchos supuestamente por pasar “mal” los platos de comida a los policías. “No había un régimen en el cual teníamos que portarnos de una forma, no había una regla fija. Podía ser por tener botón desabrochado, por saludar, por dormir en horario indebido” agregó al respecto.

           Al momento de recordar a algunos de sus compañeros, mencionó a Sallago y Domínguez que provenían de Córdoba; a Gustavo Herrera de Tucumán y Zapata en el cual compartieron celda.

            Las torturas y tormentos abarcaban patadas, piñas, trompadas y amenazas. Los  casos a destacar eran el de las zapatillas en la planta de los pies, la intromisión en la lluvia fría en invierno de la ducha, para finalmente dejarlos tirados, desnudos y mojados en el piso de la celda. 

            Estas situaciones atroces llevaron a que el testigo contraiga una enfermedad para el resto de sus días, como lo es una bronquitis asmática la cual “nunca se pudo recuperar”.

Como la mayoría de los testigos que declararon en un juicio que lleva cuatro meses de desarrollo, Coraole pasó por las celdas de castigo (“Chanchos”). “Perdíamos la noción del tiempo. Solo cuando traían algo de comida imaginábamos un horario”, dijo el testigo, y agregó: “Todas las noches sabíamos que alrededor de las nueve mataban a palos a un compañero, era una tortura física para las víctimas y psíquica para los compañeros”.

Los médicos, los penitenciarios y las visitas

Cuando salió por primera vez el testigo pidió médicos, tardó cuatro días en recibir atención y solo recibió una pastilla. “Me dijo que no tenía nada pero ni me atendió. Ahora tengo bronquitis asmática de por vida”, expresó.

Los momentos oscuros sucedidos en el penal parecen encaminarse a los responsables. Porque según declaró Coraole el oficial Guerrero le pegó fuertemente, y  el imputado Basualdo  “era famoso por el teléfono que nos hacía (golpes en los oídos)”. El “machado” Fernández y el nazi Rebaynera fueron otros de los señalados.

En las celdas de castigo todos fueron golpeados, inclusos los presos comunes argumentó el testigo. “Los presos políticos recibían golpes en el estómago y en la espalda. Los presos comunes lloraban, pedían más clemencia” sentenció, con el caso particular del compañero  Luis Salinas el cual se la pasaba yendo a los chanchos.

Hasta 1979 Caraole estuvo en la Unidad 9, trasladado a Caseros un año y medio. Sin embargo en una segunda etapa volvió con un grupo grande en 1980.

En cuanto  a las visitas de los familiares al penal, las calificó de “vejatorias”, ya que los hacían desnudar y los humillaban. “Además secuestraron a mi mamá, mi tía y mi suegra. A todas le practicaron torturas para buscar información sobre una compañera”, explicó.

Este es un fragmento auténtico de lo que declaró Caraole:

La Unidad 9 fue donde recibí la mayor cantidad de golpes, de tortura psicológica, de compañeros que sacaron y mataron como Domínguez. Vivíamos en un estado de tensión en el cual pensaban lo peor. Pasando la tercer o cuarta reja íbamos a gritar “Viva la patria, vivan los Montoneros”, ante la posibilidad de la muerte.

Como muchos de los detenidos, recibió la visita de Teniente Coronel Sanchez Toranzo para ver si sabía algo de sus compañeros. “Estamos esperando que caiga gente para que sepamos de vos”, le dijo y le pidió luego que subscribiera un arrepentimiento. “No soy terrorista, soy peronista y no me arrepiento de eso”, contestó.

Vale agregar que el próximo lunes declararán por primera vez imputados a partir de las 10. Serán los casos de Jurío y Rebaynera.

This entry was posted in Audiencia 03/08 and tagged by apdhlaplata. Bookmark the permalink.

About apdhlaplata

La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos La Plata es una organización no gubernamental cuyos objetivos son: Defender los Derechos Humanos en su acepción más amplia, contribuir a su enseñanza y a su difusión, dotar a esta temática de sólidos fundamentos jurídicos y académicos con una clara visión de futuro mediante la investigación y la docencia. Llevar adelante los reclamos de Memoria, Verdad y Justicia para nuestro pueblo. Llevar adelante el Juicio por la verdad, iniciado junto a otros organismos y particulares en 1998 ante la Cámara Federal de La Plata y a las causas penales derivadas del Juicio por la Verdad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s