Pedido de detención para los médicos

 El fiscal Molina solicitó al Tribunal que se modifique la calificación legal de los delitos atribuidos a  los médicos  imputados por lo que sucedió en Unidad 9 en dictadura. “Son  autores, cada uno de ellos, de las torturas y la muerte de Alberto Pinto”, expresó.

 POR SECRETARÍA DE PRENSA  APDH LA PLATA

 (9AGOSTO2010) Tras un cuarto intermedio, la audiencia del día lunes se reanudó con un pedido de la fiscalía. El Doctor Marcelo Molina requirió ante el tribunal y las partes  la modificación de la calificación legal  respecto al grado de responsabilidad de los tres médicos imputados, quienes prestaron servicios en la Unidad 9 durante el proceso militar.

 Los testimonios escuchados durante el debate oral, son el soporte en el que se basa la fiscalía para requerir  se modifique la calificación legal que venía sosteniendo el Ministerio Público Fiscal de coautoría del delito de omisión de evitar la comisión de torturas seguidas de muerte por parte de un funcionario público que tuviese competencia para ello, en los términos del artículo 144 cuarto inciso 1ro. del Código Pena, según ley 23.097, por la de autor –cada uno de los médicos-, del delito de torturas seguidas de muerte conforme el art. 144 ter ley14.616.    

  Según Molina, con la información que se desprende de los distintos médicos que han testimoniado en el juicio, se puede señalar que Luis Domingo Favole, Enrique Corsi y Carlos Jurio fueron autores en virtud del quebrantamiento del deber de las torturas y la posterior muerte del preso político Alberto Pinto.

Para la fiscalía, los médicos incumplieron sus deberes vinculados al rol social especial del que eran portadores, en tal sentido eran responsables  y estaban a cargo en la unidad penitenciaria de la salud y el cuidado de los presos”.  Molina considera que  tenían un   “status especial” ya que eran funcionarios públicos y médicos, en ese orden de ideas “tenían el deber de garante”, señaló, siguiendo la categoría de delito de infracción de deber.

Por lo expuesto anteriormente, la fiscalía solicito al Tribunal la detención de los tres médicos quienes hasta el momento comparecen a juicio en libertad, atento la mayor gravedad de la calificación de los delitos enrostrados cuestión que permite inferir un peligro de fuga.

Luego tuvo la palabra  Carlos Moisés Pinto, hermano de la victima y parte de querella, quien adhirió a los conceptos presentados por la fiscalía haciendo, por su parte, múltiples consideraciones en torno a la responsabilidad de los profesionales médicos.

El doctor Pinto afirmó que los médicos “no podían desconocer lo que sucedía en la cárcel y  habilitaban la tortura permanentemente”, explicó.

Por otro lado, señaló que no es casualidad que la mayoría de los médicos entraron a la cárcel en el momento de mayor represión de la dictadura. “Estas personas tuvieron siempre la oportunidad de sacarlo de la celda y nunca lo hicieron”, manifestó Pinto en referencia a la situación que padeció su hermano Alberto.

“Es por ello, que considero que los señores médicos deber ser detenidos a partir de este cambio de calificación”, concluyó.

El Tribunal dispuso un  cuarto intermedio hasta mañana a las 10 de la mañana para que la defensa elabore una respuesta y, luego de tener la posición de ambas partes, se resolverá las medidas a seguir.

 El doctor  Oscar Rodríguez integrante de la querella y  representante de la APDH  La Plata adhirió a lo propuesto por la fiscalía no sin antes sostener que el cambio de calificación legal no alteraba los hechos por lo que el principio de congruencia estaba salvaguardado, afirmando, por último, que esa querella sostiene la posibilidad de efectuar acusaciones alternativas en tanto se respete los hechos por los que los imputados han sido indagados.

“El retrete de los presos estaba tan limpio que podían comer ahí”

 A las 11:22 empezó la audiencia del lunes 9 de agosto con más de la mitad de la sala llena. En primer lugar hubo cuatro pedidos de la defensa a cargo del Doctor Sisterio que fueron denegados por diferentes causas a través de Tribunal  presidido por el Juez Rosansky.

Sisterio planteó luego un recurso de reposición y recurso extraordinario federal. “las cuatro resoluciones no hacen lugar con que no tienen relación con el proceso. Dicha aseveración es una resolución inmotivada. Hay violación al derecho de la defensa y son decisiones arbitrarias”, argumentó el abogado.

Minutos después pasó a la indagatoria el imputado Carlos Domingo Jurío, a sus 68 años de edad. La acusación que le persigue según él es “negativa” porque no ha hecho nada que esté bajo su criterio de ley a “hacer algo fuera de la ley”.

Se lo vio con una tonada fuerte y  una postura defensiva a cada momento, tratando de contrarrestar y dejar en claro que en ningún momento vio torturas ni tormentos dentro de la unidad. “Los detenidos me decían que las heridas eran por caídas o accidentes personales”, dijo, y agregó: “el retrete que usaban los presos estaba tan limpio que hasta podían comer en él”.

Jurío según aseveró da clases en diversas entidades y posee una importante deuda económica por la crisis del 2001. Tras recibir preguntas por parte de jueces y abogados, dijo que su conciencia está tranquila y relajada, y con respecto a su labor en Unidad 9 en 1978 expresó: “Yo solo hacía una guardia de 24 horas los días sábados. No conozco una comisaría, no he tenido un roce con nadie, me he dedicado nomás a trabajar. No tengo de qué avergonzarme”.

Hay un factor clave en la causa que está determinada por la atención médica que recibió el detenido Alberto Pinto días antes de morir en 1978. El sábado 19 de noviembre Jurío lo atiende. “debido a la mala luminosidad de la celda lo traslado al pasillo, lo interrogo, no le encuentro signo de foco. Es decir algo puntual”, mencionó al respeto, y completó tiempo después: “El epiléptico mientras está debidamente tratado tiene una vida normal al resto de los mortales”.

La pregunta que se hicieron los jueces y abogados de la querella es si Pinto tenía un estado normal, porque los expedientes del día siguiente dicen que el paciente tenía hematomas en todas partes del cuerpo y poseía un estado de deshidratación evidente junto a un empeoramiento de su estado.  “La celda era de limitación de libertades, pero jamás he visto castigar a nadie en mi presencia”, indicó el imputado, quién dejó en claro que Pinto estaba en condiciones de estar en las celdas pese a los constantes ataques epilépticos.

A continuación un fragmento del interrogatorio realizado por la defensa al imputado

–         ¿En su condición de médico de Unidad 9, cuando se dirigía a los calabozos de aislamiento tenía conocimiento de los apellidos de los detenidos?

–         Iba a ver patologías, no iba a ver apellidos.

–         ¿Podría informar cuál fue el período que prestó servicios?

–         Mas o menos un año y monedas. Debo haber entrado seis , siete meses antes del hecho mencionado en noviembre.

–         ¿Usted en cada guardia iba a los chanchos?

–         Sí, los conocía desde hace tiempo.

–         ¿Podría referirle al tribunal si ha tenido oportunidad de conocer los calabozos en pabellones?

–         Los tamaños eran similares con los chanchos. Había diferencia con el tema de los beneficios como era recibir manta o colchón. Los inodoros estaban tan limpios que hasta podían comer ahí.

–         ¿Cuándo usted revisó a Pinto le palpó el abdomen?

–         Afirmativo, estaba normal, sin signo de focos. Por inercia le examiné el abdomen.

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About apdhlaplata

La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos La Plata es una organización no gubernamental cuyos objetivos son: Defender los Derechos Humanos en su acepción más amplia, contribuir a su enseñanza y a su difusión, dotar a esta temática de sólidos fundamentos jurídicos y académicos con una clara visión de futuro mediante la investigación y la docencia. Llevar adelante los reclamos de Memoria, Verdad y Justicia para nuestro pueblo. Llevar adelante el Juicio por la verdad, iniciado junto a otros organismos y particulares en 1998 ante la Cámara Federal de La Plata y a las causas penales derivadas del Juicio por la Verdad.

2 thoughts on “Pedido de detención para los médicos

  1. Pingback: Fernández se llenó de contradicciones y quedó mal parado para los alegatos « Juicio Unidad 9

  2. si es cardarura ese medico, tenia a cargo personas del PAMI… ustedes no saben como los atendia…NUNCA LOS ATENDIO.les daba atencion la esposa..?sic-….de lo peor y PAMI no hace averiguaciones?sobre estado de vida del dr.?si para buscar trabajo me han pedido que selle por juez de paz los certificados originales?—–hasta me han pedido certificado policial sobre mi estado de vida en el barrio……..que pais generoso……………….

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