Invasión a Las Islas Malvinas, el 28 de Setiembre de 1966, “Dardo Cabo, Operativo Condor”.

Autor: Osvaldo Gasparini
Memorias de Sierra chica, Caseros, la Plata U9

En el Penal de Sierra Chica Provincia de Buenos Aires, cuando nos prohibieron hablar de celda a celda, Dardo nos contó a los del pabellón de enfrente acerca del Operativo Cóndor, cuando aterrizaron en las Malvinas, el 28 de septiembre de 1966. Hacíamos como los sordomudos.

 Hablábamos con las manos. Él relataba y nosotros preguntábamos. Allí me enteré de algunos pormenores que no sabía, como que prepararon todo con tiempo, obteniendo información de gente que había visitado las islas y de un cura que vivió un tiempo allí. Dardo Cabo contaba que tomaron el avión a Ushuaia como turistas, con su mujer, María Cristina Verrier, una ex actriz, que era hija de un juez de la Corte Suprema de Justicia y funcionario del gobierno de Arturo Frondizi.; Héctor Ricardo García, de Radio Colonia y el diario Crónica , por aquel entonces; y Alejandro Giovenco, que después se fue con las Tres A participando en la masacre de Ezeiza, hasta que le explotó una bomba que llevaba en el portafolio. En total eran 18 argentinos, muy jóvenes todos, menos de 30 años. Dardo era el jefe del comando; la mujer, en el tercer orden.

Dio la casualidad de que en el avión, a la compañera de Dardo se le sentó al costado el gobernador de Tierra del Fuego, que tenía jurisdicción sobre las Malvinas. En un momento el tipo le dijo que sería un orgullo para el país recuperarlas. Y ella le respondió que no se hiciera problema porque estaban tomando el avión con ese propósito. Este personaje, que si mal no recuerdo era el Contraalmirante José María Guzmán , no lo podía creer. Cuando aterrizaron, quedaron inmediatamente rodeados. Pero descendieron del avión y desplegaron siete banderas argentinas. Tenían previsto tomar la residencia del gobernador inglés y ocupar el arsenal de la isla, mientras se divulgaba una proclama radial que debería ser escuchada en la Argentina. El objetivo no se pudo cumplir porque el avión, de 35 mil kilos, se enterró en la pista de aterrizaje y quedó muy alejado de la casa de sir Cosmo Haskard. Dardo no quería que lo detuvieran bajo las leyes inglesas. Mientras, negociaban con los británicos con intermediación de un sacerdote católico que vivía en Puerto Stanley, Rodolfo Roel. Al anochecer, Dardo le solicitó al sacerdote Roel que celebrara una misa en la nave, luego los muchachos descendieron del avión y los 18 jóvenes cantaron el Himno Nacional. Ya después, Dardo Cabo ve en la cabina una ficha con las atribuciones del comandante del avión en situaciones extremas . La nave, además, fue rodeada por varias camionetas y más de cien isleños, entre soldados, milicianos de la Fuerza de Defensa y nativos armados. Y allí se le ocurre hacerse arrestar y entrego las armas al comandante Fernández García, única autoridad que reconocieron, considerando la acción como realizada en territorio argentino. Descendieron y los kelpers los trataron bien. Pero cuando llegó el buque Bahía Buen Suceso enviado por el dictador Onganía, los cagaron a palos. Después los juzgaron, condenándolos a tres años de prisión por tenencia de armas de guerra, confinándolos en la cárcel de Ushuaia. Pero sólo a los tres más comprometidos: Cabo, Giovenco y Rodríguez, por los antecedentes políticos y como militantes de la Juventud Peronista. Al resto, a 9 meses. Se comentó que Dardo se casó en la cárcel con María Cristina Verrier el 22 de noviembre de 1966 y tuvieron una hija. En cuanto al objetivo político del operativo, Dardo explicaba que se propusieron desenmascarar el falso nacionalismo de la dictadura de Onganía, que contaba con un cierto apoyo de algunos sectores peronistas. Si a ellos los metían en la cárcel por querer recuperar las Malvinas, se ponía en evidencia que Onganía no era un verdadero nacionalista. Y eso lo consiguieron. Lo que les falló fue un atentado paralelo en Buenos Aires contra un noble inglés, que salió ileso.

No hace muchos llego a mi conocimiento una anécdota increíble que se relaciona con esta aventura, que un intelectual al que tengo el gusto de conocer relata de esta manera:

“Yo en 1966, estaba haciendo el primer año de filosofía. Me encontraba en un seminario de los curas franciscanos-capuchinos. Vivíamos en una quinta de la localidad de San Miguel y nuestro director era el sacerdote Antonio Puigjane. Un día, cerca de las 15 horas estábamos jugando al futbol, en un descanso de nuestros estudios. La quinta era muy grande y la cancha de futbol quedaba como 50 o 60 metros del portón de entrada. En un momento, vimos que una pareja de dos jóvenes golpeaban las manos en el portón. El cura me pidió que los atendiera. Fui, era un joven cuyo rostro no recuerdo y una chica, hermosa, muy linda. Ahí me dijeron: queremos ver al cura, nos queremos confesar!!! El pedido era insólito, pues esa zona donde estábamos, era una zona de muchas quintas, con muchos estudiantes de congregaciones religiosas. El cura los atendió y volvió como a la hora. Al momento de la cena, todos le preguntamos, quienes eran, ya que yo había contado a mis compañeros sobre la belleza de la joven. No se, dijo el padre Antonio, era una pareja que deseaba confesarse porque iban a tomar las Islas Malvinas…!!! Obviamente no le creímos y seguimos con nuestras cosas. Cuando vi la foto de la chica en la revista Gente muy conocida en Argentina…indudablemente era ella…la compañera de Dardo Cabo. Siempre me acuerdo de esta anécdota…”

Dardo Cabo era militante de conocida familia peronista, el padre había sido custodia de Juan Domingo Perón. Fue fundador de los Descamisados, cuyos nombres identificaba con la notoria actividad pública que habían desarrollado. Nos conocimos en los pabellones de Sierra Chica. Dardo siempre tenía presente la fuga. En los recreos decía: “Fíjate, con un helicóptero en el medio del patio, nos vamos todos”. Aunque después agregaba que la zona estaba rodeada de cuarteles y que iba a ser difícil huir. Para él había que rajar de la cárcel. Y si no se podía, repito, había que estar lo mejor posible y resistir.

Recuerdo con exactitud cuando tuve el periodo de adaptación al encierro y no me sentía bien de salud. El Flaco Dardo Cabo, que estaba en el pabellón de enfrente, en la primera celda diagonal a la mía, se daba cuenta. Siempre tenía un gesto, preguntaba gritando, alguna palabra de aliento. Cabo era un ejemplo a seguir humanamente en las “tumbas”. Durante las requisas te hacían levantar los brazos para palparte. El Flaco no podía subirlos de tanta “picana eléctrica” recibida; pero seguía metiéndole para adelante, pensando en los demás. Hasta las autoridades penitenciarias lo respetaban. Los militares lo asesinaron en La Plata.

A Dardo Cabo y Roberto Rufino Pirles, los sacaron engañados del Penal de la Plata Unidad 9 para un trámite judicial. Hasta esa fecha el 6 de enero de 1977, no había pasado nada raro. Se dejaron llevar sin resistencia, hasta que fue demasiado tarde y les pusieron las esposas. Fueron ejecutados en la ruta 215 km 56 de la localidad del Coronel Brandsen, paraje conocido como Samborombón es una ruta que lleva a Sierra Chica, lugar de su supuesto destino. Tenían 40 disparos de FAL por la espalda. Lo fue a reconocer el padre de Emiliano Costa, que era comodoro. Fueron los primeros fusilados de una larga lista entre compañeros y familiares. A la fecha se realiza el juicio U9, donde los principales responsables de torturas, supuestas fugas, ejecuciones del “Pabellón de la muerte” y demás les dictaran la sentencia en poco tiempo.

Anuncios
This entry was posted in ESCRITOS - NOTAS by apdhlaplata. Bookmark the permalink.

About apdhlaplata

La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos La Plata es una organización no gubernamental cuyos objetivos son: Defender los Derechos Humanos en su acepción más amplia, contribuir a su enseñanza y a su difusión, dotar a esta temática de sólidos fundamentos jurídicos y académicos con una clara visión de futuro mediante la investigación y la docencia. Llevar adelante los reclamos de Memoria, Verdad y Justicia para nuestro pueblo. Llevar adelante el Juicio por la verdad, iniciado junto a otros organismos y particulares en 1998 ante la Cámara Federal de La Plata y a las causas penales derivadas del Juicio por la Verdad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s